Creo en Colombia
A pesar de todas las dificultades que afrontamos como país y como sociedad, luchamos con entusiasmo la batalla diaria de la vida. Queremos un mejor futuro y soñamos con alcanzarlo. Los colombianos queremos ser mejores seres humanos y que nuestro país sea respetado en todo el mundo.
Creo en la iniciativa privada
El ser humano tiene una iniciativa natural de proveer para si mismo y su familia. Nada, ni siquiera un interés social, puede frenarla legítimamente. Esa iniciativa, en cierto punto, debe tener también una responsabilidad social. Porque todos crecemos y nos desarrollamos como grupo en sociedad. Porque es la iniciativa primada individual la que está encaminada a generar los verdaderos cambios sociales.
Creo en la solidaridad nacional
La solidaridad debe ser un postulado nacional. Muchas veces la desconfianza o las necesidades no nos permiten actuar solidariamente. Pero tenemos que crear cultura solidaria si queremos triunfar como grupo humano y como país.
Creo en el avance y la tecnología
Vivimos en un mundo que avanza a ritmo veloz. Si el analfabetismo era no saber leer y escribir, hoy en día el analfabetismo es, sobre todo, tecnológico. Los gobernantes deben lograr que la sociedad avance, que los ciudadanos usen Internet, que hablen inglés, que se integren perfectamente con el mundo tecnológico de nuestro siglo.
Yo creo que, juntos, todo es posible.
Creo en la igualdad de oportunidades
Quienes gobernemos debemos crear las circunstancias para que la igualdad de oportunidades sea real y efectiva para todos. Todos somos distintos en lo individual. Pero, independientemente de nuestras creencias o preferencias, todos tenemos derecho a las mismas oportunidades para desarrollarnos humanamente y crecer como una sociedad plural, tolerante e incluyente.
Es difícil encontrar algo con más poder que la verdad. En todos los campos de la vida tarde o temprano siempre brilla la verdad. Todos tenemos derecho a la verdad. Porque es la verdad la que hace la historia. Es la verdad la que permite la confianza. Es la verdad la que le da seguridad atodas las relaciones humanas.
Creo en la iniciativa privada
El ser humano tiene una iniciativa natural de proveer para si mismo y su familia. Nada, ni siquiera un interés social, puede frenarla legítimamente. Esa iniciativa, en cierto punto, debe tener también una responsabilidad social. Porque todos crecemos y nos desarrollamos como grupo en sociedad. Porque es la iniciativa primada individual la que está encaminada a generar los verdaderos cambios sociales.
Creo en la solidaridad nacional
La solidaridad debe ser un postulado nacional. Muchas veces la desconfianza o las necesidades no nos permiten actuar solidariamente. Pero tenemos que crear cultura solidaria si queremos triunfar como grupo humano y como país.
Creo en el avance y la tecnología
Vivimos en un mundo que avanza a ritmo veloz. Si el analfabetismo era no saber leer y escribir, hoy en día el analfabetismo es, sobre todo, tecnológico. Los gobernantes deben lograr que la sociedad avance, que los ciudadanos usen Internet, que hablen inglés, que se integren perfectamente con el mundo tecnológico de nuestro siglo.
Yo creo que, juntos, todo es posible.